esto-es-todo-lo-que-nunca-dije:
Promesa
Cuando vivamos juntos, te abrazaré hasta con mis piernas si es preciso para que no abandones la cama por las mañanas, sino te quedes durmiendo conmigo. No tendrás que pedirlo. Ni siquiera te daré tiempo de desearlo. Puedes estar seguro de que lo haré.